En esta ronda se representa un enamoramiento. El novio va varias veces a pedir la mano de su novia a los padres de esta. La madre le pregunta qué oficio desempeñará su hija. El pretendiente menciona distintos trabajos y la madre acepta el mejor. En este juego se resalta el papel de los padres como vigilantes por el bienestar de sus hijos.

¿Cómo se juega?

 Un joven, que encarna al novio, se confronta con un grupo niñas que representan a la novia, las hermanas y la madre. Luego, mientras cantan, el novio y el grupo de la novia se acercan y se alejan saltando y cantando los versos del juego. El pretendiente pide la mano de la novia. Entonces, la madre pregunta por el oficio que le dará a la novia. El novio responde con varios oficios, empezando por los más desagradables. La madre rechaza las propuestas hasta que acepta la que más le convenza. Finalmente, se arma una ronda con los novios en el centro y los demás cantan los versos de cierre del juego.

¿Cómo se canta?

Pretendiante: Buenos días mi señorío, mande un tiru tirulán.

Madre: Qué quería mi señorío, mande un tiru tirulán.

Pretendiante: Que me dé una de sus hijas, mande un tiru tirulán.

Madre: A cuál de ellas quiere usted, mande un tiru tirulán.

Pretendiante: Yo quiero a la niña (nombre de una de las participantes), mande un tiru tirulán.

Madre: Qué oficio me le pondría, mande un tiru tirulán.

 Pretendiante: El oficio de barrendera, mande un tiru tirulán.

Madre: Ese oficio no le gusta, mande un tiru tirulán. …

Pretendiante: El oficio de programadora, mande un tiru tirulán.

Madre: Ese oficio sí le gusta, mande un tiru tirulán. (Cantan todos con el novio y la novia en el centro): Hagamos la fiesta todos, peinecitos de marfil a la niña más bonita del colegio Guayaquil quil, quil, Guayaquil. (BIS)